Correcciones de comportamiento

PERRO-QUE-ROMPE-ZAPATOS

Muchas veces tenemos comportamientos indeseados en nuestras mascotas y para cambiarlos hay que acudir a especialistas. Tenemos que tener en cuenta que los perros y los gatos tienen un modo diferente de comunicar, un lenguaje que a veces nos resulta difícil de interpretar y necesidades bien distintas que las nuestras y por esto para obtener buenos resultados primero hay que establecer un diagnóstico acertado y después aplicar una terapia adecuada.

Un problema de conducta se puede definir como un comportamiento indeseable para el dueño en ciertos sitios, momentos o contextos inapropiados. En algunas ocasiones se trata de un comportamiento totalmente normal para el animal pero molesto para las personas.

El único especialista que puede establecer un diagnóstico cierto es el veterinario con conocimientos de etología a través de una consulta de etología ( servicio el cual ofrece la Clínica Veterinaria Son Dureta ) que nos crea una visión global del problema a través de un examen físico del animal, exámenes complementarios, si se considera necesarios y una recopilación de datos sobre el comportamiento del animal, entorno, procedencia, su adiestramiento previo y las pautas aplicadas con anterioridad. A raíz de la consulta se establece el diagnóstico, el pronóstico y la terapia a seguir. A partir de ahí, se establece si se aplicará un programa de reeducación (a cargo de un adiestrador con revisiones periódicas del veterinario), una terapia a base de medicamentos (a cargo del veterinario) o una combinación de las dos cosas.

PERRO-CON-ANSIEDAD-POR-SEPARACIONAl contrario de las creencias populares, los malos hábitos se pueden cambiar en animales de cualquier raza, sexo o edad, pero obtener buenos resultados no está al alcance de cualquiera y depende fundamentalmente de un buen programa de re-educación y una dedicación importante por parte del propietario. Si hacemos las cosas bien los resultados se ven en seguida.

La terapia de los problemas de conducta se basa en cinco pilares básicos:

  • EDUCANDO-UN-CACHORROLa educación del dueño. Es fundamental que el dueño aprenda cómo manejar el perro en ciertas situaciones, cómo y en qué momento utilizar el premio o la sanción y sobre todo, cuales son los comportamientos normales para el animal y como comunicar con él. El trabajo a diario del dueño es la clave del éxito en una corrección de conducta. Sin una estrecha relación entre el dueño y el adiestrador, sin cambiar el tipo de vínculo establecido y el ritmo de vida del núcleo familiar al cual pertenece el animal los resultados son inciertos o nulos.
  • El ambiental que consiste en cambiar algunas características del hábitat del paciente, hacerlo más equilibrado e intentar disminuir las posibilidades para el desarrollo de la conducta indeseada. Además hay que impedir el acceso a estímulos que provocan la mala conducta.
  • Técnicas de modificación de la conducta o también llamado tratamiento comportamental o cognitivo (psicoterapia según algunos autores) involucra a expertos terapeutas (adiestradores) y técnicas de modificación de la conducta, como: condicionamiento clásico, condicionamiento operante o aprendizaje instrumental, extinción, desensibilización sistemática, contracondicionamiento, inundación, condicionamiento por aversión, eliminación de estrés, medidas de manejo ambiental, etc.
  • PERRO-AGRESIVOTerapia farmacológica mediante el uso de medicamentos (psicofármacos) que incluye el uso de tranquilizantes, ansiolíticos, antidepresivos, estimulantes del S.N.C., hormonas, etc. Es en algunos casos es necesaria para que el paciente responda a las terapias cognitivas ya que de otro modo su nivel de estrés o ansiedad impiden que preste atención. Igualmente algunos problemas de conducta son consecuencia de trastornos orgánicos u hormonales que requieren una medicación específica. El peligro es que, frecuentemente se cae en el error de suponer que con la sola administración de un medicamento se puede corregir un problema de comportamiento sin involucrase en terapias que exigen trabajo por parte del propietario.
  • El quirúrgico. Algunas veces tenemos necesidad de realizar alguna cirugía que contribuya a solucionar o controlar la situación El ejemplo más común sería la castración o esterilización para comportamientos con dimorfismo sexual, aunque a veces, sin un buen diagnóstico, el abuso de esta técnica puede conllevar a agravamientos del problema. También pueden existir otras patologías que requieran intervención quirúrgica tanto de carácter ortopédico, traumatológico, endocrino, etc.

Para que todo lo explicado se pueda llevar a cabo es necesario un equipo multidisciplinar y medios, todos los cuales dispone la Clínica Veterinaria Son Dureta en su servicio de etología.

PERRO-SOCIABLE-PASEANDO

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