Geriatría felina

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Hoy en día, el estado general de salud de los gatos ha mejorado considerablemente, sobre todo debido a factores como una mejor nutrición, mejores cuidados, planes de vacunación adecuados, fiabilidad en diagnósticos complejos y tratamientos para enfermedades que antes eran mortales.

Todo ello permite una esperanza de vida mayor de nuestros gatos. Sin embargo este hecho conlleva que en los últimos tiempos se está detectado un incremento de enfermedades relacionadas con la edad avanzada que afectan a un gran número de nuestros gatos mayores, como artrosis, la enfermedad renal, la diabetes mellitus, el hipertiroidismo, el cáncer en diferentes órganos, etc.

La osteoartrosis es la enfermedad más presentes en nuestros gatos a partir de los 8-10 años y es una de las que más dolor y malestar produce, por lo cual necesitamos explorarlos bien para detectarla ya que los gatos son muy hábiles “escondiendo enfermedades”.

El paso del tiempo produce un deterioro de los sentidos (vista, oído, olfato) con una disminución del estado de alerta general, una lentitud de respuesta por parte del sistema nervioso, una degeneración en las articulaciones y una digestión más dificultosa. A partir de los 8 años su capacidad digestiva y de asimilación de nutrientes, especialmente proteína y grasa, se verá disminuida por lo que es muy importante alimentarlos con dietas de gran calidad al tiempo que se debe cuidar la cantidad de calorías. Además, hay que asegurar una buena hidratación colocando varios bebederos para que tengan siempre a su disposición agua fresca.

GERIATRIA

Debemos aprender a descubrir los síntomas de enfermedad de nuestro gato geriátrico para acudir al veterinario lo antes posible. Algunos de los síntomas más comunes son: un aumento en la ingestión de agua, problemas para controlar la micción y defecación, una alteración del sueño con actividad nocturna más intensa, largos períodos de “siesta” a lo largo del día, así como comportamientos repetitivos (estereotipias) y otros.

En muchas ocasiones los síntomas pasan desapercibidos para los dueños, que desconocen que se puede mejorar la calidad de vida del animal a través de alguna medicación, suplemento, ejercicios específicos o con un simple cambio en la alimentación.

En la Clínica Veterinaria Son Dureta nos preocupa mucho el bienestar de la mascota y que la convivencia en familia sea de calidad, por eso te ayudamos a conocer y a poder identificar los cambios fisiológicos normales del envejecimiento. Para nosotros no es un hecho insignificante que la mascota se haya vuelto más arisca, que duerma más, que haya reducido su juego y se canse más rápido o que consuma menos comida. Para nosotros son indicios de que el animal puede tener una dolencia y recomendamos indagar para conocer el origen del problema.

A través de un asesoramiento personalizado y estableciendo pautas y tratamientos individualizados y con controles regulares, en la Clínica Veterinaria Son Dureta conseguimos que tu mascota tenga una vida mejor y más larga para que la familia disfrute de su compañía.

Servicios para pacientes “senior”:

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  • La alimentación del paciente geriátrico
  • Diagnóstico y manejo de los cambios de comportamiento
  • Diagnóstico y tratamiento de enfermedades endocrinas como: Obesidad, Hipertiroidismo, Diabetes Mellitus, etc.
  • Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad renal felina
  • Diagnóstico y tratamiento de los problemas dermatológicos
  • Diagnóstico y tratamientos oncológicos
  • Control del dolor
  • Diagnóstico y tratamiento de problemas articulares
  • Diagnóstico y tratamiento de problemas neurológicos
  • Rehabilitación
Qué es, porqué y cuando debe hacerse un chequeo geriátrico

Es importante que, a partir de los 8 años, tu gato visite por lo menos una vez al año a su veterinario para un chequeo geriátrico. Por ello en la Clínica Veterinaria Son Dureta tenemos un servicio de geriatría felina en que realizamos este chequeo. Éste consiste en una completa exploración física y una pruebas que incluyen analíticas sanguíneas y de orina, medida de presión arterial y en algunos casos podría ser necesario realizar otras como ecografías o radiografías.

El objetivo de estos chequeos es poder detectar problemas de salud incipientes, que de otro modo nos pasarían desapercibidos pues no provocan sintomatología evidente hasta que la enfermedad está bastante avanzada.

Si notamos que algo no va del todo bien podremos tratar y manejar de forma precoz las patologías y dar a nuestro amigo una mejor calidad de vida.

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