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Adoptando damos una segunda oportunidad a una vida

La adopción

La adopción es una de las mejores alternativas a tener en cuenta: es gratificante, se salva una vida y se da una nueva oportunidad al animal.

Es un acto maduro y muy responsable que requiere un esfuerzo y una implicación importante por parte de la familia, porque cuando adquieres un perro adolescente o adulto hay que ser consciente que se adquiere un animal con toda su experiencia anteriormente vivida, positiva o negativa.

En muchas ocasiones se desconoce la procedencia del animal y las experiencias vividas por lo que tendremos que estar dispuestos en casi todos los casos a trabajar con profesionales en su periodo de adaptación al nuevo hogar para que el animal se integre de la mejor forma posible en la familia.

En estos casos, si no tenemos experiencia en perros, se hace imprescindible que en la elección nos dejemos asesorar por nuestro veterinario, el mejor que nadie nos puede orientar sobre que animal es el más adecuado.

Si al final conseguimos un adulto equilibrado será una ventaja a la hora de poder insertarlo en el núcleo familiar y no tendremos los inconvenientes de los cachorros, que suelen ser algo destrozones y que requieren más dedicación para su educación.

Muchos perros esperan ser adoptados

En algunos refugios y perreras tienen una costumbre nada saludable para los perros de administrar todas las vacunas juntas y castrarlos justo en los días previos a la adopción.

Ambas prácticas están completamente contraindicadas, ya que es mejor pasar por un periodo de adaptación, porque la llegada al hogar supone una situación de estrés que deja el sistema inmunitario bajo que hace que la vacunación no sea eficaz en el mejor de los casos o provoque la enfermedad para la cual se intenta proteger: en los refugios y perreras todos los perros deberían pasar una cuarentena y ser vacunados y desparasitados independientemente del día de su adopción para evitar contagios.

Otra práctica común, sobre todo en perreras, es que a los cachorros se les suministra una sola vacuna contra todas las enfermedades: esta práctica es una autentica barbaridad y supone que la mayoría de estos cachorros van a enfermar porque se les destruyen sus defensas que ya de por si son bajas.

Compra

La compra ofrece como ventaja de que se puede escoger la raza deseada y adquirirlo de cachorro. Además, conociendo su ascendencia podremos tener una idea aproximada de su potencial.

Cuando deseemos comprar un perro de raza, hay que acudir a los criadores profesionales que no cría más que una raza porque serán los que saben hacer una buena selección de los padres, sin taras genéticas y con comportamiento equilibrado.
Pero distinguir los buenos criadores de los malos criadores, no siempre es tarea fácil.

Muchas veces el criterio utilizado es elegir aquel criador que han cosechado más éxitos en los concursos, pero eso no siempre va acompañado de ejemplares sanos y equilibrados: en las exposiciones de belleza, desgraciadamente, no es un criterio que se tenga muy en cuenta.

Distinguiremos uno criador bueno de uno malo primero, porque nos hará tantas preguntas o más a nosotros que las que podamos hacerle nosotros a él. Un buen criador, primero se preocupará por nuestro entorno donde se desarrollará el cachorro, por lo que sabemos en general de perros y de la raza en particular. Nos facilitará toda la información que le pidamos sobre el estado de salud de sus progenitores, nos orientará como cuidarlo y nos ofrecerá garantías.

Un buen criador tiene a sus cachorros sanos

Un buen criador tiene a sus cachorros sanos

Una de esta garantías pueden ser certificados de salud de los padres. Algunos de estos certificados es imprescindible que los pidamos: por ejemplo el certificado de libre de displasia de los padres en razas como el pastor alemán, golden retriever, labrador retriever y todos los mastines. Si un criador no nos lo facilita, es motivo de desconfianza, ya que un buen criador no introduce entre sus reproductores a ejemplares que no pasen estas pruebas. Otra garantía será que al menos los cachorros llevará dos vacunas puestas y al menos una semana antes de que lo recojamos.

También tenemos que dar preferencia a aquel criador que nos demuestre que cría sus animales con mucha dedicación, que no tiene prisa en deshacerse de los cachorros (edad mínima 60 días), que los tiene preferentemente en su hogar ya que todo esto significará que tenemos mayor probabilidad de obtener un ejemplar sano, equilibrado y acostumbrado a los ruidos normales de un hogar (como una lavadora, aspiradora, batidora etc.) y a estar en contacto con gente.

Pero mucho más importante que saber dónde comprar es saber donde no comprar: jamás hay que comprar a través de internet, ni en tiendas, ni a los criadores que se anuncian que son “criadores de todas las razas”. Por mucha “fama” que tengan y publicidad que hagan.

En la trastienda de la venta ilegal de cachorros
Una de las granjas que surten a las tiendas. Comprando en ellas fomentamos este tipo de tortura.

Todos ellos no son verdaderos criadores y esto significa que compran cachorros a bajo precio sin importar su procedencia y los revenden. En estos casos, la gran mayoría de los cachorros son importados por vías ilegales procedentes de granjas de cría, alguna de ellas situadas incluso fuera de España (los cachorros pueden haber estado viajando en condiciones penosa durante días). Todos ellos son destetados a edades muy tempranas (alrededor de un mes de edad y sin haber desarrollado su dentición), desnutridos y con graves problemas de salud.

Comprando por estas vías, en la gran mayoría de los casos se adquiere un perro enfermo que por regla general en sus dos primeras semanas con la nueva familia debe ser ingresado en cuidados intensivos y luchar por su supervivencia. Normalmente, de los perros que llegan a los vendedores (mucho mueren por el camino) llegan con graves deficiencias inmunitarias, con infecciones de todo tipo y grave desnutrición. Un gran número fallecen en pocos días. Y si por suerte han sobrevivido, su única sociabilización y aprendizaje temprano, transcurrirá entre los barrotes de una jaula, donde los cachorros no aprenderán ningún tipo de hábitos de higiene y serán individuos llenos de miedos y con desequilibrios emocionales muy importantes. Todo esto supone que lo que debería ser un motivo de alegría por la llegada de un nuevo miembro de la familia, se convierte en un verdadero “vía crucis”, tanto para el animal como para la familia. Muchas veces vemos situaciones muy dramáticas en gente que había adquirido ese cachorro para suplir la pérdida anterior de otro ser querido y se convierte en una gran frustración.

A todo este sufrimiento emocional se añade la poca responsabilidad de los vendedores, que una vez han cobrado el cachorro se hacen sordos a las reclamaciones de hacerse cargo de las facturas veterinarias que llegan a ser bastante elevadas por los tratamientos complejos y los muchos días de hospitalización que se requieren.

Además con esta compra se fomenta el tráfico ilegal de cachorros y el maltrato tan brutal que sufren estos animales a una edad tan temprana.

También entre este tipo de vendedores existe, en su gran mayoría, la estafa de los pedigríes. Hay que huir de quienes dicen que sin pedigrí vale tanto y con pedigrí vale tanto: el pedigrí que facilitarán es falso, ya que el pedigrí verdadero es inherente a toda la camada que se inscribió antes de cumplir quince días de su nacimiento y no es un trámite que se pueda hacer después de la venta. Y aunque el pedigree solo es necesario si vamos a competir en certámenes caninos, ni es ninguna garantía sanitaria, no deja de ser un fraude.

Cachorro hospitalizado el primer día de llegar a su nuevo hogar

Un cachorro que estuvo diez días hospitalizado tras su llegada a casa procedente de una tienda.

Es muy sencillo, distinguir el verdadero pedigree es el L.O.E (Libro de Orígenes Español) que es el reconocido por la R.S.C.E. (Real Sociedad Canina de España) del falso pedigree que es el L.O.C.E (Libro de Orígenes Canino España), no reconocido por la R.S.C.E. y creado con el único afán de lucro y con ánimo de confundir a los consumidores.

COMPRAR UN CACHORRO EN NAVIDAD (PARTE I)
¿CÓMO ELEGIR? COMPRAR UN CACHORRO EN NAVIDAD (PARTE III)

Una camada de cachorros sana se ve a simple vista

Cuando estamos delante de un perro que queremos adoptar o comprar y deseamos tener un poco de criterio para escoger un buen ejemplar, hay una serie de cuestiones a tener en cuenta que nos darán una pista sobre su estado de salud.

Y aunque no nos cansaremos de repetir que uno debe dejarse aconsejar por el veterinario o al menos por alguien de probada experiencia, expondremos a continuación cuestiones a tener en cuenta en la elección.

Que mirar en un cachorro

En primer lugar hay que fijarse en el aspecto general del cachorro. Un cachorro sano tiene que estar gordito, con un buen aspecto, proporcionado y con un pelaje limpio y brillante. Lo que no quiere decir que tenga una gran panza, que suele ser síntoma de infestación de parásitos internos.

Si el cachorro proviene de un criador, lo mejor es conocer a los progenitores del perro para hacerse una idea de cómo va a ser de adulto: si los padres son sanos y equilibrados, mayor probabilidad tenemos que el cachorro lo sea.

Por lo general, perras poco equilibradas, inseguras de sí mismas, trasmiten esa inseguridad a los cachorros. Por lo tanto es importante observar el comportamiento de la madre y mucho mejor si la hemos observado incluso antes de tener la camada.

En los casos de adopción muchas veces eso no es posible y tendremos que dejarnos guiar por otras pistas.

Una de las pistas que nos dará un cachorro sobre su estado de salud y equilibrio psicológico es que sea juguetón y alegre. Un cachorro sano es eso: juguetón y alegre.

Un cachorro sano tiene buen aspecto y esta limpio

Un cachorro sano como los de la imagen, tiene buen aspecto, esta limpio y es sociable

Los cachorros empiezan a ser más activos a partir de los 45 días de edad, es cuando empiezan a “pelearse” con sus hermanos, la madre ya les empieza a “poner es su sitio” gruñéndoles cuando se sobrepasan e incluso propinándoles algún leve mordisco.

Un cachorro que está muy tranquilo, que duerme mucho y juega poco, o está enfermo o no tiene la edad suficiente para la adopción. Desgraciadamente, en muchas ocasiones vemos cachorros que en el pasaporte dice que tiene una edad de 10 -12 semanas y que en realidad apenas llegan a 5 o 6 por la dentición y examen morfológico. Muchos vendedores de perros (que no los podemos llamar criadores) juegan con esto para vender cachorros de tamaño pequeño asegurando que no van a crecer mucho. Hay que huir de los cachorros que no tienen el tamaño adecuado para su edad porque o tienen una edad más pequeña que la declarada o tiene un retraso en el crecimiento por alguna causa médica. Con estos cachorros casi seguro que no exponemos a alguna desagradable sorpresa.

Un cachorro sano y equilibrado será seguro de sí mismo, será muy curioso y atrevido aunque lo que no quiere decir temerario, demasiado independiente y pendenciero, ya que esto puede indicar individuos dominantes que, en manos inexpertas son una fuente de problemas.

El cachorro dominante a veces se distingue por que a esa edad hace los gestos de monta e intenta estar siempre encima de la espalda del resto de sus hermanos o compañeros de juego.
Llamemos a los cachorros y tal vez el que nos interese es el que acude segundo o tercero a la llamada: el primero es a veces el temerario.

Muchas veces nos dejamos guiar por un sentimiento de compasión y elegimos al cachorro de mirada triste que se sitúa en un rincón. Hay que ir con cuidado ya que esto es un síntoma claro de de enfermedad o de miedo y seguramente se traducirá en problemas si no sabemos más adelante manejar la situación.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es la dentición: un cachorro debe de tener dientes. A los cachorros les salen los dientes a partir de la cuarta semana de edad pero no están desarrollados hasta la quinta. También debe de ser capaz de comer pienso seco, por sí solo. Si no tiene dientes o no es capaz de comer solo significa que no es suficientemente mayor para separarlo de la madre o que tiene un importante retraso en su crecimiento.

La mirada de un cachorro lo dice todoUn cachorro tiene que estar limpio y oler bien, porque eso significa que la madre le ha cuidado y el criador se ha preocupado de hacerle una buena impronta.

A partir de la tercera semana el cachorro empieza salir del nido para hacer sus necesidades. Un criador responsable aprovecha esta ocasión y les coloca una superficie especial para esta necesidad (un empapador, una bandeja con arena etc.). Con este sencillo gesto, en esta edad tan temprana, el cachorro aprende a ser limpio y este hábito de higiene se conserva durante toda su vida. Un buen aprendizaje con esta edad se traduce en no hacer pis ni caca en donde duermen o comen. Por el contrario, un cachorro que se ha criado en una jaula no ha tenido una superficie especial donde hacer sus necesidades y ha aprendido hacerlo donde sea. Este mal hábito es muy difícil y a veces imposible de corregir en su nuevo hogar, hecho que puede constituir una incomodidad importante para la familia.

La edad ideal para adoptar o comprar un cachorro es a partir de las 8 semanas. Así nos aseguramos que se ha desarrollado lo suficiente, que ya come solito sin problemas y que ha desarrollado habilidades sociales a través del juego con sus hermanos y la interacción con su madre. Una adopción antes de esta edad va a privar al cachorro del aprendizaje del lenguaje para comunicar con otros perros, del desarrollo de la inhibición del mordisco y de la falta del desapego de su madre. Estos elementos son fundamentales para todo el resto de su vida para que sepa cómo comportarse con otros perros, para que controle la fuerza del mordisco y para que no sufra pánico al quedarse solo en casa. Con un despego temprano de su madre y sus hermanos todo este aprendizaje se pierde y tenemos casi asegurados los futuros problemas de comportamiento como ladrar y atacar a los perros o la ansiedad por separación.

Que mirar en un adulto

Cuando se trata de individuos adultos las cosas se complican y mucho. No existen reglas de oro que cualquier inexperto pueda aplicar, con lo que es prácticamente obligado acudir a nuestro veterinario para que nos oriente sobre la idoneidad de un individuo.

Para escoger un perro adulto hay que asesoraseEn el caso de las adopciones desgraciadamente en España, bien por falta de infraestructura, bien por falta de recursos económicos, ni las protectoras ni las perreras actúan como lo hacen en Inglaterra o Estados Unidos, donde los perros, antes de ser adoptados, pasan por control veterinario y por un periodo de re educación en manos de expertos con el fin de garantizar su éxito en su nueva casa.

Por lo tanto, esta labor recae en mayor medida en el adoptante, con lo cual volvemos al principio: se hace imprescindible que nos aconsejen

Para terminar queremos recodar que la documentación válida es el pasaporte con todas sus hojas y sin que falte ninguna. En cuanto a las vacunaciones deben de llevar la etiqueta de la vacuna con el número de serie y la fecha de caducidad y además deben de llevar firma, sello y el número de colegiado del veterinario.
COMPRAR UN CACHORRO EN NAVIDAD (PARTE I)
¿ADOPCIÓN O COMPRA? – COMPRAR UN CACHORRO EN NAVIDAD (PARTE II)

Este artículo lo publicamos en nuestro antiguo Blog. Dado que estamos en fechas en que se trafica más que en otras con cachorros hemos creído que sería interesante recuperarlo, siendo el primero de la serie que sobre este tema publicaremos en estos días.

Publicado: 24/01/2011

A finales del año 2010 las asociaciones protectoras de los derechos de los animales han tenido su particular celebración: Italia acababa  de aprobar la nueva ley de protección animal donde, además de endurecer las penas para el maltrato animal, como gran novedad se reconoce como delito el tráfico ilegal de perros y gatos.

En esta nueva normativa se penaliza con pena de cárcel de 3 a 12 meses o multas de 3.000 a 15.000 euros la introducción en el país, el transporte  y la venta de perros y gatos  sin microchip, pasaporte o certificado sanitario expedido por un veterinario habilitado.

La ley considera un agravante que los animales tengan una edad inferior a 12 semanas o que provengan de una zona con restricciones para impedir la propagación de enfermedades. Además, conlleva la retirada temporal de la licencia comercial (de tres meses a tres años) o incluso la inhabilitación de por vida para trabajar con animales si el delito se va repitiendo.

Un elemento interesante es que esta nueva ley penaliza también al comprador con multas entre 100 y 1000 euros por cada animal adquirido sin identificación, pasaporte europeo o certificado veterinario.

Este endurecimiento de la ley ha sido consecuencia a numerosas denuncias en los últimos 5 años por parte de las asociaciones y los ciudadanos por la venta masiva de cachorros malnutridos, enfermos y de procedencias dudosas (la gran mayoría habían nacido en unas granjas de perros en el Este de Europa). Este tipo de comercio mueve en Italia alrededor de 300 millones de euros anualmente.

Italia ha sido pionera en considerar delito este tipo de comercio pero estas malas prácticas se encuentran extendidas prácticamente en toda Europa.

En España desconocemos el volumen de este negocio pero los que trabajamos en el sector del animal de compañía os podemos asegurar que la gran mayoría de los cachorros que se venden en las grandes tiendas de todo el país como también por Internet por algunos autoproclamados criadores “especializados” en todas las razas provienen de las mismas granjas del Este de Europa  y estamos hablando de miles de cachorros a diario.

El gran público ignora las condiciones tan precarias en las que vienen al mundo estos animales y en las que están obligados luchar para sobrevivir hasta el momento de su venta. Las hembras de cría están hacinadas en jaulas muy poco higiénicas, con una alimentación muy precaria y están obligadas a tener camadas todos los celos hasta su agotamiento. Los cachorros están destetados brutalmente a una edad demasiado joven, con 3-4 semanas de edad sin haberles crecido la dentición, hecho que les impide consumir alimento sólido. En estas condiciones, emprenden el largo viaje a sus nuevos países de destino, un viaje de varios días en el que tienen que sufrir además de la falta de alimento el estrés de las condiciones meteorológicas según la estación. Muchos de ellos no lo superan y los que sobreviven llegan muy debilitados y enfermos. En muchas ocasiones, no es el último viaje, tendrán que sufrir otro hasta la tienda de destino (según el pedido de cada una) o si tienen suerte a la familia que lo adquiere. Evidentemente, durante todo este tiempo no se hace ningún control veterinario, no se toman medidas de higiene y además, se juntan cachorros de varias procedencias, un canal perfecto para la propagación de enfermedades contagiosas.

Los cachorros se destetan tan temprano principalmente por tres razones: abaratar al máximo los costes de mantenimiento de la camada, para vender perros de talla muy pequeña que están de moda (y para esto alteran la fecha de nacimiento, vendiéndose cachorros de 4 semanas como cachorros de 8 semanas) y en último lugar, para que lleguen a la venta con máximo de 6 semanas de edad porque si no los clientes pierden el interés. Todo el mundo quiere llevarse a casa un cachorro muy mono y muy pequeño pero desconocen la gran cantidad de problemas que esto conlleva. En muchas ocasiones, al lado de nuestros clientes, hemos vivido verdaderas dramas al morirse el cachorro recién comprado con tanta ilusión.

Aún que no hay investigaciones muy extensas en este campo, se aprecia que aproximadamente un 20 % de estos cachorros no llegan vivos para que sean vendidos y de los vendidos alrededor de 80 % presentan signos de enfermedad.

Además, la falta de sociabilización de estos cachorros y las penurias vividas a temprana edad, hacen de estos, perros con muchos problemas de comportamiento, siendo a veces muy difícil la convivencia con ellos, siendo firmes candidatos al abandono.

Por esto saludamos a la iniciativa italiana que esperamos que solamente sea la primera y que normativas similares se extiendan con rapidez en todos los países europeos.